La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, afirmó que en la capital no existe censura ni persecución contra periodistas por el ejercicio de su labor informativa, y sostuvo que su administración respeta plenamente el papel de los medios de comunicación.
Luego de supervisar los trabajos de rehabilitación del embarcadero de Cuemanco, en la alcaldía Xochimilco, la mandataria reiteró la necesidad de abrir un debate público sobre la función social de los medios, particularmente en lo relacionado con la cobertura de la llamada nota roja.
Brugada subrayó que, de acuerdo con cifras oficiales, los delitos de alto impacto han disminuido en un 50 por ciento; sin embargo, reconoció que estos avances no se reflejan de manera proporcional en los niveles de percepción de seguridad de la ciudadanía.
Indicó que esta diferencia responde a múltiples factores, pero consideró que la cobertura constante de hechos violentos también incide en la forma en que la población percibe la seguridad. Por ello, propuso un diálogo abierto con especialistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil para analizar el impacto social de este tipo de contenidos informativos.
Te puede interesar: En Centro se concreta la igualdad sustantiva, destaca Yolanda Osuna
En contraste, especialistas en seguridad pública señalaron que atribuir la percepción de inseguridad a la cobertura mediática resulta una explicación limitada, y recordaron que este enfoque ya fue utilizado en administraciones pasadas sin resultados positivos en los indicadores reales.
Expertos advirtieron que la violencia en la capital, si bien no ha aumentado de forma generalizada, se mantiene en zonas históricamente conflictivas, como el primer cuadro de la ciudad y el oriente de la capital, especialmente en la alcaldía Iztapalapa, donde persisten delitos de alto impacto.
Asimismo, subrayaron que la percepción de inseguridad está influida por otros factores estructurales, como el deterioro del espacio público, la falta de servicios urbanos y las experiencias personales de victimización.
La especialista Carolina Jasso explicó que si una persona ha sido víctima de un delito —o alguien de su entorno cercano—, su percepción de inseguridad aumenta de manera directa, independientemente de la información que difundan los medios. Añadió que siete de cada diez personas en el país consideran inseguro vivir en sociedad, una percepción que también se refleja en la Ciudad de México, pese a la reducción de delitos.
Por su parte, el consultor en seguridad David Saucedo sostuvo que los intentos gubernamentales por influir en la narrativa mediática sobre hechos violentos no son nuevos y advirtió que este tipo de estrategias no han sido eficaces ni han logrado modificar la percepción social de la inseguridad.
(WCLS)














