Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollaron un fertilizante orgánico elaborado a partir de residuos de nopal, como espinas y orillas que normalmente son considerados desechos.
El proyecto utiliza un proceso de digestión anaerobia para transformar estos materiales en un producto que ayuda a mejorar la calidad del suelo y aumentar hasta en 20 por ciento la biomasa de los cultivos, de acuerdo con los resultados obtenidos en pruebas realizadas en zonas agrícolas de Milpa Alta, Ciudad de México.
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La investigación es encabezada por especialistas del Instituto de Geología de la UNAM, quienes buscan impulsar una transición de fertilizantes sintéticos a alternativas orgánicas que favorezcan una agricultura más sustentable.
Durante las pruebas con cultivos de avena forrajera se observó un incremento en la producción y una reducción en el tiempo de maduración de las plantas. Los científicos señalaron que el aprovechamiento de los residuos del nopal representa una opción para disminuir desperdicios y recuperar suelos afectados por el uso de agroquímicos.
El equipo universitario continuará con nuevas evaluaciones para aplicar esta tecnología en cultivos como maíz y zanahoria, con el objetivo de ampliar su uso entre productores agrícolas.
















