La Coordinación Estatal de Protección Civil (Coeproc) informó que Quintana Roo continúa siendo una entidad de baja actividad sísmica, por lo que este fenómeno aún no representa un riesgo prioritario dentro de los Atlas de Riesgo de los municipios.
El titular de la dependencia, Guillermo Núñez Leal, explicó que, aunque en los últimos años algunos movimientos telúricos han sido perceptibles para la población, la frecuencia e intensidad de los sismos registrados no han sido suficientes para representar una amenaza significativa para el estado.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), desde el año 2000 únicamente se han registrado cuatro sismos con epicentro en Quintana Roo. El más reciente ocurrió el 21 de junio de 2026, con una magnitud de 4.6, a 45 kilómetros al este de Felipe Carrillo Puerto.
Además, aunque se han detectado más de una veintena de sismos en zonas cercanas, como el mar Caribe, Belice y la Península de Yucatán, ninguno ha superado los cinco grados de magnitud, por lo que no han provocado daños estructurales importantes en la entidad.
Núñez Leal señaló que, debido a estas condiciones, la estrategia de Protección Civil sigue enfocada principalmente en la atención de fenómenos hidrometeorológicos, especialmente durante la temporada de huracanes.
No obstante, indicó que la dependencia mantiene un monitoreo permanente de la actividad sísmica y analiza la posibilidad de que futuras edificaciones de gran altura e infraestructura estratégica incorporen criterios de construcción con resistencia sísmica como medida preventiva.
El funcionario agregó que la instalación de una red de monitoreo sísmico o de sistemas de alerta temprana corresponde al Gobierno federal, que es la autoridad encargada de realizar los estudios técnicos para determinar su viabilidad.
Finalmente, reiteró que Quintana Roo mantiene una baja incidencia sísmica, aunque las estrategias de prevención se actualizarán conforme evolucionen las condiciones geológicas y las recomendaciones de los especialistas.
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