Las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han escalado en las últimas semanas en distintos puntos del país, particularmente en la Ciudad de México, donde miles de docentes mantienen movilizaciones para exigir respuestas a una serie de demandas laborales, salariales y de seguridad social.
La CNTE está integrada por maestros de diversas entidades del país, principalmente de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y la Ciudad de México. Desde mediados de mayo, integrantes del magisterio disidente han realizado marchas, plantones y bloqueos con el objetivo de presionar al Gobierno federal para atender sus principales reclamos.
Entre sus demandas más importantes se encuentra la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, impulsada durante el gobierno de Felipe Calderón, la cual modificó el sistema de pensiones de los trabajadores del Estado al incorporar cuentas individuales administradas por las Afores. Los docentes argumentan que este modelo afecta sus condiciones de retiro y exigen el regreso a un esquema que garantice jubilaciones más favorables.
Además, la CNTE plantea la derogación de aspectos de la reforma educativa vigente, un aumento salarial del 100 por ciento, la reinstalación de maestros cesados, mejoras en las condiciones laborales y el fortalecimiento de la democracia sindical.
Aunque el Gobierno federal ha instalado mesas de negociación con representantes del movimiento, la dirigencia magisterial considera que las respuestas presentadas hasta ahora no atienden el fondo de sus exigencias. Incluso, rechazó la propuesta de desaparecer la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), al señalar que la principal prioridad continúa siendo la reforma al sistema de pensiones.
Las manifestaciones han generado importantes afectaciones en la capital del país. Durante los últimos días se han registrado bloqueos en avenidas como Paseo de la Reforma, Circuito Interior y accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, además de la liberación de casetas de cobro y protestas frente a dependencias federales.
La tensión aumentó luego de que integrantes de la CNTE intentaran instalarse en el Zócalo capitalino, espacio que se encontraba resguardado debido a actividades relacionadas con el Mundial de Futbol 2026. Esta situación derivó en advertencias de algunos sectores del magisterio sobre posibles acciones de protesta durante los eventos vinculados a la justa deportiva si no se atienden sus demandas.
Frente a este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su administración mantiene abiertas las vías de diálogo con el magisterio y reiteró que las secretarías de Gobernación y de Educación Pública continúan trabajando en la atención de las demandas relacionadas con pensiones, condiciones laborales y temas educativos.
La mandataria subrayó que su gobierno no recurrirá a la represión para enfrentar las movilizaciones y afirmó que existe disposición permanente para escuchar a los docentes. No obstante, cuestionó las acciones que buscan generar confrontación durante las protestas y llamó a privilegiar la negociación a través de los canales institucionales.
“A todos se les atiende”, sostuvo la presidenta, quien además señaló que no caerá en provocaciones y pidió a los grupos inconformes mantenerse en la ruta del diálogo para alcanzar acuerdos.
Jenny Colorado













