La Diócesis de Tabasco, a través de su vocero, el padre Denis Ochoa Vidal, hizo un llamado a las autoridades y organizadores de la Feria Tabasco para que la \\\\\\\»máxima fiesta de los tabasqueños\\\\\\\» recupere su sentido social y recreativo.
Ochoa Vidal subrayó que el objetivo principal de este evento masivo no debe ser la recaudación económica o generar grandes ingresos para las arcas públicas, sino convertirse en un verdadero espacio de distracción, entretenimiento y felicidad para las familias del estado.
El vocero diocesano enfatizó que, tras periodos de estrés social y dificultades económicas, la población requiere de espacios donde la prioridad sea el esparcimiento seguro.
\\\\\\\»La máxima fiesta de los tabasqueños no debe tener como primera intención el generar grandes ingresos… sino el dar un espacio de distracción a las familias\\\\\\\», apuntó el prelado, sugiriendo que un enfoque excesivamente comercial puede excluir a los sectores más vulnerables de la sociedad.
La postura de la Iglesia surge en el marco de los preparativos para la edición 2026 de la feria, la cual es considerada una de las más importantes del país por su afluencia y duración. El llamado es a mantener precios accesibles y un ambiente que fomente los valores y la unión familiar, evitando que el consumo de alcohol o el costo de las atracciones se conviertan en los protagonistas de la celebración.
La Diócesis de Tabasco se suma al sentir ciudadano que busca que la feria sea, ante todo, un patrimonio cultural accesible para todos los tabasqueños, sin importar su condición económica.
Miguel Ángel Mayo (FOH)

















