El 9 de julio de 2014, el Instituto Nacional Electoral otorgó el registro oficial a Morena como partido político nacional, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia democrática del país. Lo que comenzó como un movimiento ciudadano encabezado por Andrés Manuel López Obrador terminó por convertirse en la principal fuerza política de México y en el eje de la llamada Cuarta Transformación.
La historia de Morena inició en 2011 como un movimiento de organización social y política. Tras su participación en el proceso electoral de 2012, avanzó en la construcción de una estructura nacional que culminó con su Asamblea Constitutiva en enero de 2014 y, meses después, con el reconocimiento legal como partido político.
En apenas cuatro años logró lo que pocas fuerzas políticas habían conseguido en tan poco tiempo: ganar la Presidencia de la República en 2018, obtener mayorías legislativas, ampliar su presencia territorial y consolidarse como la fuerza dominante en la política nacional. En 2024 volvió a hacer historia con la elección de Claudia Sheinbaum Pardo como la primera mujer en asumir la Presidencia de México.
Entre sus principales logros destacan el incremento de los programas sociales, las reformas constitucionales impulsadas durante los últimos años, el aumento al salario mínimo, las obras estratégicas de infraestructura y el impulso a una política de austeridad que redefinió el funcionamiento del gobierno federal.
Sin embargo, a doce años de su registro, Morena también enfrenta desafíos importantes. Uno de los temas que más debate genera, incluso entre su propia militancia, es la incorporación de figuras provenientes de otros partidos políticos, una decisión que para algunos ha fortalecido su capacidad electoral, pero que para otros ha significado un alejamiento de los principios con los que nació el movimiento y ha provocado inconformidad entre quienes construyeron el partido desde sus orígenes.
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A ello se suman los retos de preservar la unidad interna, fortalecer los mecanismos de selección de candidaturas, mantener la cercanía con la ciudadanía y responder a las crecientes expectativas de una sociedad que hoy exige resultados, transparencia y congruencia.
A doce años de su registro, Morena continúa siendo el partido con mayor presencia política en el país. Su historia ya forma parte de la transformación del sistema político mexicano, mientras su futuro dependerá de su capacidad para mantenerse fiel a los principios que le dieron origen y responder a los nuevos desafíos de gobernar.
Graciela Bravata

















