La saxofonista y activista María Elena Ríos alertó sobre el alarmante incremento de la violencia ácida en México, al señalar que tan solo durante 2025 se identificaron 393 víctimas de amenazas o agresiones consumadas con sustancias corrosivas o inflamables.
Durante su visita al Congreso de Tabasco, donde respaldó la iniciativa de reforma presentada por el diputado del PT, Elías Othoniel Abtanaim Madera Cordero, la activista subrayó que estas cifras evidencian la urgencia de avanzar en legislaciones estatales que tipifiquen de manera específica este tipo de ataques.
A seis años del intento de feminicidio que sufrió en septiembre de 2019, Ríos lamentó que la justicia aún no llegue. Denunció que su agresor, Juan Antonio Vera Carrizal, ha recurrido a presuntas irregularidades para evadir la prisión, utilizando supuestas complicaciones de salud como estrategia legal para evitar el cumplimiento de su condena.
De acuerdo con la activista, estas acciones contarían con protección institucional en el estado de Oaxaca, lo que ha permitido que el proceso judicial se mantenga estancado. “Utiliza complicaciones de salud como un montaje para frenar el proceso legal, ya que goza de total impunidad”, afirmó.
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Desde Tabasco, María Elena Ríos exigió transparencia en los expedientes médicos de su agresor y la aplicación rigurosa de la “Ley Malena”, que tipifica los ataques con ácido y sustancias corrosivas como tentativa de feminicidio.
Recordó que al inicio de 2026 reportó el primer caso de violencia ácida del año en Oaxaca, reafirmando que este tipo de agresiones representan la culminación de violencias previas que buscan “borrar la identidad” de las mujeres.
Asimismo, señaló que 17 entidades federativas ya han aprobado la Ley Malena, por lo que expresó su confianza en que Tabasco también se sume a esta legislación.
Finalmente, sostuvo que la justicia no solo debe entenderse desde el ámbito penal, sino también desde la transformación legal y social: “No abandonaré el caso, no solo por mí, sino por todas mis compañeras. Aprobar este tipo de reformas es parte de la justicia social que necesitamos; es un símbolo y un ejemplo que se debe predicar”, concluyó.
Por: Miguel Mayo (WCLS)
















