El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a ajustar a la baja su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana y ahora estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 1.2 por ciento en 2026, por debajo del 1.6 por ciento que había proyectado anteriormente.
En la actualización de sus Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), el organismo explicó que, aunque la economía mexicana podría mostrar una recuperación moderada gracias a políticas internas menos restrictivas, la incertidumbre seguirá siendo uno de los principales factores que limitarán el crecimiento.
El FMI también redujo su estimación para 2027, al pasar de 2.2 a 1.9 por ciento, reflejando un panorama de recuperación más lenta de lo previsto.
Según el organismo internacional, la incertidumbre económica continúa afectando las decisiones de inversión, el consumo y la actividad productiva, factores que dificultan una expansión más acelerada de la economía nacional.
Las nuevas proyecciones del FMI coinciden con las del Banco Mundial, que prevé un crecimiento de 1.3 por ciento para 2026 y de 1.7 por ciento para 2027. En contraste, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mantiene una previsión más conservadora, con un crecimiento de 0.8 por ciento este año y de 1.8 por ciento el próximo.
A pesar del ajuste, el Fondo considera que México mantendrá un crecimiento positivo, apoyado por el consumo interno, la integración comercial con Estados Unidos y una política económica que podría favorecer una recuperación gradual en los próximos años.
Jenny Colorado

















