El diputado local de Morena, Marcos Rosendo Medina Filigrana, descartó que existan divisiones o fracturas internas en el partido tras los movimientos en la dirigencia nacional, específicamente respecto a la salida de Luisa María Alcalde.
El legislador tabasqueño explicó que estas transiciones son procesos naturales dentro de la vida orgánica del partido y no deben interpretarse como una señal de debilidad o conflicto.
Medina Filigrana subrayó que el objetivo principal de estos ajustes a nivel nacional es consolidar y fortalecer la estructura partidista. Señaló que estas decisiones son estratégicas para garantizar la unidad y la eficacia operativa de cara a los próximos procesos electorales.
«Los cambios dentro de Morena a nivel nacional son para fortalecer la estructura rumbo a las próximas elecciones», puntualizó el diputado.
Con estas declaraciones, el legislador buscó dar certidumbre a la militancia, reiterando que la prioridad del movimiento sigue siendo la cohesión interna para dar continuidad al proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.}
TE PUEDE INTERESAR: Promueven la lectura intergeneracional en Centro con maratón en voz alta

















