Carbono azul y Tabasco
17 de octubre del 2019

PUNTO DE VISTA

Carbono azul y Tabasco

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El dióxido de carbono (CO2) es de suma importancia para la vida en la tierra. Las plantas, algas y las bacterias que realizan fotosíntesis oxigénica, usan la energía que emite el sol para la realización de la fotosíntesis y así liberar oxígeno, vital para la supervivencia del ser humano.
 
De igual forma el dióxido de carbono es un importante gas de efecto invernadero. La concentración en la atmósfera se ha incrementado por la quema de combustibles de carbono desde los tiempos de la revolución industrial, lo que ha llevado al calentamiento global y a la acidificación de los mares. Esto disminuye la concentración de carbonatos que afecta a crustáceos y moluscos por carecer del carbonato de calcio que necesitan para vivir.
 
El aumento de los gases de invernadero está cambiando el clima tan rápido que algunos seres vivos no pueden adaptarse. Con las concentraciones de gases de invernadero en aumento, las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida comienzan a derretirse. Esta agua sobrante podría hacer que aumente considerablemente el nivel del mar.
Habiendo escrito lo anterior, explicaré brevemente lo que es el carbono azul que, aunque no es la solución total al problema, puede ayudar a mitigar el efecto invernadero y beneficiar además de al mundo a Tabasco particularmente.
 
De acuerdo con la página web del gobierno federal: “El carbono azul es el carbono orgánico que capturan y almacenan los ecosistemas costeros de manglar, pastos marinos y marismas”*.
 
Estos ecosistemas cubren menos de 0.5% de la superficie marina mundial, pero capturan carbono a una tasa anual de dos a cuatro veces mayor que la de los bosques tropicales maduros. Asimismo,  representan más del 50% del total de carbono contenido en sedimentos oceánicos, y en un año secuestran una cantidad de carbono equivalente a casi la mitad de las emisiones generadas por el transporte a escala mundial. También protegen las costas, disipan la energía de las olas, controlan la erosión y amortiguan los impactos del aumento del nivel del mar, contribuyen con la purificación de agua, el sustento de pesquerías, la conservación de la biodiversidad, son escala de aves migratorias, ingredientes para medicinas, el turismo y el secuestro de carbono como se mencionó entre otros. La problemática se agrava cuando estos ecosistemas se degradan o son destruidos y el carbono que durante años estuvo almacenado se libera y se reintegra a la atmósfera. Los manglares son llamados a menudo los “Riñones del mundo”.
 
A pesar de los beneficios y servicios que ofrecen, los ecosistemas costeros de carbono azul están entre los más amenazados del planeta y se estima que se destruyen entre 340,000 y 980,000 hectáreas de estos cada año (Murray et al. 2011)**. Se han logrado avances para incluir estos sistemas en los mecanismos de financiamiento y las políticas nacionales e internacionales.
 
La próxima semana mencionaré sobre cómo pueden beneficiar las inversiones en Carbono Azul a Tabasco.
 
Yesi Frías
@quieromicarril. Si deseas leer los artículos de Energía, Sustentabilidad y Tabasco completos, visita www.quieromicarril.com
 
*https://www.gob.mx/conanp/documentos/la-importancia-del-carbono-azul
**the BLUE CARBON iniciative (UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
***https://www.biodiversidad.gob.mx/atlas/manglar/TAB/sitipri/index.html
 

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