La otra cara de Netflix: reconstruyendo la realidad y el status social en México
20 de noviembre del 2019

PUNTO DE VISTA

La otra cara de Netflix: reconstruyendo la realidad y el status social en México

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En los últimos años las transmisiones por streaming no sólo se han apoderado de la audiencia de la televisión abierta, sino que en materia de contenidos encontraron una gran veta al develar la vida de las élites mexicanas.
Desde le estreno en 2013 de la película “Nosotros los Nobles”, pasando por series como “Élite” y “Monarca” -el más reciente lanzamiento exclusivo de Netflix- los altos ratings de audiencia obtenidos por estas producciones, demuestran que, pese a la crítica y desprecio de las masas hacia los lores y ladies, mejor conocidos en nuestro argot mexicano como “mirreyes”, hay en su estilo de vida un magnetismo que atrae al 90% de la población mexicana.
El glamour, las costosas marcas en ropas, zapatos y accesorios, las black cards, los autos de miles de dólares como los Ferrari cuya adquisición es sometida a rigurosos pre requisitos que el común de los mortales en más de dos vidas con un salario promedio no podría tener, se han convertido en el objeto de deseo de la clase media -en peligro de extinción- y de quienes ganan menos del salario mínimo.
La ostentación de los que sí pueden comprar lo que desean sin detenerse a mirar el precio, se ha convertido hoy por hoy en el objeto del deseo de muchos mexicanos, que aún a sabiendas que sus ingresos mensuales son 45 veces menor a lo que ellos ganan, precisan alcanzar la autorrealización ilustrada por Maslow en su conocida pirámide. Por eso, sin importar que pasen dos o cinco años arrastrando una deuda que supera por mucho sus ingresos al mes, deciden lanzarse a la aventura para tener en su poder el nuevo iphone, o mostrar ciertas marcas que aunque podrían ser su pase de entrada a la envidiada élite, o al menos destacar en su propio estrato social y alcanzar un supuesto status.
Es en esta travesía consumista donde la premisa consiste en que para llegar a “ser” hay que “parecer”, el aspirante a Mirrey o Lady, busca ansiosamente encajar, ser parte del grupo selecto del cual desconoce su origen, cómo acceder y especialmente cómo permanecer.
En ese afán donde el mexicano común no conoce más realidad que la que Netflix permite que atisben a través de sus contenidos, mostrando como ficción lo que en verdad es un lado oscuro de la élite mexicana; esa minoría que detrás de su glamour pocos saben que su gran fortuna es producto de amiguismos, de negocios bajo el agua y corrupción, que hoy por hoy los lleva a ser los amos de México.
En la segunda parte de este tema, abordaremos el lado oscuro de esas grandes y envidiadas familias cuyo estilo de vida genera en la psicología del mexicano un deseo de aparentar, de sacrificar hasta lo que no se tiene con tal de ser considerados uno de ellos; pero que en la realidad fría y cruda, pertenecer a esta elite requiere algo más que un carácter de hierro, carecer de la suficiente moral para comprar, corromper y eliminar los obstáculos que se presenten al costo que sea.
 

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