El Museo del Louvre, en París, volvió a abrir al público la histórica Galería Apolo, aunque lo hizo sin exhibir las joyas de la Corona francesa, luego del espectacular robo registrado el domingo 19 de octubre de 2025, considerado uno de los más importantes en la historia reciente del recinto.
Aquel día, un grupo de delincuentes ingresó al museo y, en una operación que duró apenas unos minutos, robó nueve joyas históricas de la colección de la Corona francesa, con un valor estimado en 88 millones de euros (alrededor de 102 millones de dólares).
Tras el asalto, el Louvre emprendió una profunda revisión de sus protocolos de seguridad, retiró las vitrinas donde se exhibían las piezas y decidió trasladar las joyas que permanecen bajo resguardo a un área con mayores medidas de protección.
Entre los objetos recuperados únicamente se encuentra la corona de la emperatriz Eugenia, la cual fue localizada después del robo, pero continúa en restauración debido a los daños que presentó.
Con la reapertura, la Galería Apolo recupera su función como uno de los espacios arquitectónicos más importantes del museo, permitiendo que los visitantes aprecien sus techos dorados, frescos del siglo XVII y su diseño, que inspiró la construcción de la famosa Galería de los Espejos del Palacio de Versalles.
El robo del 19 de octubre de 2025 también provocó cambios en la administración del museo y dio paso a un programa de modernización que contempla reforzar la infraestructura y los sistemas de vigilancia para evitar hechos similares.
Aunque las autoridades francesas han detenido a varios sospechosos, la mayor parte de las joyas robadas continúa desaparecida, mientras las investigaciones siguen abiertas y no se descarta que algunas piezas hayan sido desmanteladas para dificultar su recuperación.
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