Nueve consejos para prevenir el cáncer de mama

Actualmente, una de cada ocho mujeres será diagnosticada con cáncer de mama. Pero casi todos los casos de esta enfermedad están relacionados con el estilo de vida, no con la genética

9 octubre 2018 108

Actualmente, una de cada ocho mujeres será diagnosticada con cáncer de mama. Pero casi todos los casos de esta enfermedad están relacionados con el estilo de vida, no con la genética.

Las mujeres tenemos el súper poder de recordar fechas de cumpleaños, qué comida les gusta a los integrantes de su familia y qué hace falta en la despensa. Pero, desafortunadamente, no podemos saber o hacer todo, y eso hace que las enfermedades que nos afectan de forma más aguda, como el cáncer de mama, sean frustrantes. Sin embargo, hay muchas cosas que se pueden hacer para controlar su riesgo, ya sea por causas genéticas, que representan solo del 5 al 10 por ciento de todos los cánceres, o por las causas controlables y cotidianas detrás de la mayoría de los diagnósticos, según el sitito de la presentadora de televisión estadounidense, Martha Stewart.

Para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama te dejamos los siguientes nueve consejos.

1 Conoce con tus senos

(Noticieros Televisa)

El primer paso para prevenir el cáncer de mama es conocer tus senos: cómo se ven y cómo se sienten. A pesar de las instancias de Salud recomiendan que los médicos clínicos nos enseñen a las mujeres a autoexplorarnos los senos, Elizabeth Morris, jefa de Imagenología del Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering, en Nueva York, sugiere revisarlos mensualmente para detectar nuevos bultos o cambios en la piel para encontrar anomalías que no se detectan en la mamografía.

2 Acude con tu médico regularmente

(Getty Images, archivo)

Es esencial desarrollar un régimen de detección personalizado con tu médico, basado en los antecedentes familiares. Según expertos, este tipo de conversaciones las podrás sostener alrededor de los 30 años de edad, pero nunca es demasiado tarde. Una línea de tiempo típica requiere su primera mastografía, a los 40 años, especialmente para las mujeres que tienden a desarrollar cáncer de mama en una etapa más temprana de la vida.

Las mamografías no solo salvan vidas, sino que les brindan a los médicos la capacidad de salvar más vidas mientras hacen menos” tratamientos invasivos, según Elisa Port, directora del Dubin Breast Center.

3 Agrega a tu dieta coliflor, col o brócoli

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Las verduras crucíferas como la coliflor, la col y el brócoli contienen compuestos llamados índoles e isotiocianatos, que pueden ayudar a detener el desarrollo del cáncer de mama.

Este tipo de verduras puedes convertirlos en parte de una dieta mediterránea, que requiere alrededor de seis porciones de verduras y frutas al día, con hasta seis medias tazas de cereales integrales o legumbres y pescado.

Un estudio publicado en la revista International Journal of Cancer reveló que las mujeres que ingieren este tipo de verduras tiene un 40 por ciento menos de probabilidad de desarrollar cáncer de seno considerado receptor hormonal negativo, que tiende a ser más agresivo.

4 Limita el consumo de alcohol

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El consumo de alcohol está asociado con un alto riesgo de padecer cáncer de mama, según investigaciones del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle.

Los expertos recomiendan limitar el consumo de alcohol a no más de una bebida al día, independientemente del tipo de bebida que se ingiera. A la semana no se debe exceder de cinco bebidas de este tipo.

5 Haz ejercicio al aire libre

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Un estudio realizado a casi 60 mil mujeres después de la menopausia, publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, en 2014, reveló que las mujeres que caminan con frecuencia, una media hora al día, tienen un 10 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cáncer.

Estudios de la Universidad de Alberta, en Edmonton, Canadá, apuntaron que el sobrepeso y la obesidad aumentan las posibilidades de padecer cáncer de mama postmenopausia.

Para mantener el Índice de Masa Corporal (IMC) saludable y que el riesgo de padecer cáncer de seno sea bajo, se recomienda hacer ejercicio moderado regularmente, al aire libre, como caminar, hacer bicicleta o nadar.

6 Controla la ingesta de hormonas

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Si tomas hormonas para controlar los síntomas de la menopausia, evita las que contienen progesterona y limita su uso a menos de tres años.

La progesterona sintética está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de mama.

Los estrógenos vegetales como las isoflavonas proporcionan beneficios para las mujeres en la menopausia al actuar como estrógenos y antioxidantes.

7 Evita el estrés

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El estrés juega un papel importante en al menos el 90 por ciento de las enfermedades crónicas, incluido el cáncer de mama, según expertos.

Las hormonas del estrés pueden debilitar el sistema inmunológico y, por lo tanto, la capacidad de tu cuerpo para matar las células enfermas y evitar que se multipliquen.

El estrés crónico también puede aumentar su suministro de sangre, lo que puede acelerar el desarrollo de tumores.

Practicar yoga o realizar una meditación guiada, te ayudará a reducir el estrés diario. Diez minutos harán la diferencia.

8 Elimina el polvo en tu hogar

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La cantidad de polvo en tu hogar es mayor que la pelusa y el polen. También, puede contener sustancias químicas de artículos como televisores, muebles, pisos y juguetes que, según un estudio de 2016 publicado en Environmental Science & Technology, se degradan y acumulan en el aire. “Muchos de ellos imitan el estrógeno y aumentan significativamente el riesgo de cáncer de mama”, según el estudio.

Para reducir la exposición, elimina el polvo con un paño de microfibra húmedo, usa la aspiradora y mantén limpio tu hogar.

9 Duerme bien

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La calidad del sueño es tan importante como comer diariamente. Para descansar profundamente, acuéstate temprano y procura dormir al menos ocho horas.

Cuando te levantas tarde, algunas hormonas como el estrógeno, el cortisol y la melatonina se desequilibran y aumenta la posibilidad de contraer muchas enfermedades, incluido el cáncer de mama.

Factores hormonales como un embarazo después de los 35 años, vínculos familiares (un pariente cercano con cáncer de mama) o estar entre el 40 por ciento de las mujeres con tejido mamario denso pueden aumentar las probabilidades de contraer la enfermedad. Pero no te asustes, mantente alerta e informada para saber qué hacer en caso de alguna anormalidad.


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