¿Qué es la neutralidad de la red y por qué deberíamos defenderla?

La neutralidad de la red es uno de los principios que le dan forma al internet tal y como lo conocemos.

17 mayo 2018 158

De unos años para acá, Estados Unidos se ha convertido en el centro de una importante discusión que podría cambiar el futuro de internet: el de la neutralidad de la red.

Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la neutralidad de la red? Este principio estipula que todos los datos que se transmiten por la red deben ser tratados de igual forma. Es decir, las compañías proveedoras de internet (ISP, por sus siglas en inglés) deben ofrecer un acceso igualitario a todas las páginas y servicios, sin ningún tipo de discriminación ni prioridad.

En pocas palabras, es el principio que ha servido como columna vertebral para para construir el internet tal y como lo conocemos.

Entonces, ¿qué significa la pérdida de la neutralidad? Sabemos, por ejemplo, que los proveedores podrían bloquear o ralentizar el acceso a determinadas páginas, o elevar las cuotas para los servicios que usan más ancho de banda. Pero más allá de estos casos, ¿en qué nos afectará realmente?, ¿por qué se dice que la falta de neutralidad afecta la naturaleza de la red?

Adiós a los pobres en internet

Las primeras víctimas de la pérdida de la neutralidad en la red son los usuarios comunes y corrientes, sobre todo los que pertenecen a estratos más vulnerables. La idea de eliminar la neutralidad es convertir a internet en un medio de entretenimiento: un modelo que beneficia solamente a los privilegiados, mientras que los más pobres tendrían que conformarse con un acceso deficiente e incompleto. Internet nació como un medio para compartir información, pero ahora esa información podría estar limitada sólo para aquellos que puedan pagarla.

Las tarifas diferenciadas

Sin la neutralidad los ISPs tendrán modelos similares a los de la televisión por cable.Si quieres visitar las páginas básicas (como Google o Facebook), tendrás una cuota determinada; pero si quieres servicios “premium” (como Netflix o Spotify), tendrás que pagar otra tarifa. Esto no sólo afecta a los usuarios, también a las propias páginas en internet. Por ejemplo, un sitio gratuito que se mantiene con donaciones, como Wikipedia, no podría pagar por una “vía rápida” como la que tendrían otras grandes compañías. Una vez más, nuestra red se convertirá en un espacio para ricos y para consumidores, ya no para personas.

Más control del gobierno

Algunos piensan que la regulación en internet es necesaria, mientras que otros se esfuerzan por defender un internet sin regulación. No importa con qué posición te identifiques, una cosa es la regulación y otra el control total de una instancia gubernamental. Decisiones como la del gobierno de Estados Unidos marcan un peligroso antecedente, que abre la puerta a más cambios y nuevas regulaciones unilaterales alrededor de un “bien común” como es el internet.


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