Jitomates y Manzanas ayudan a reparar el daño provocado por fumar

Jitomates y Manzanas ayudan a reparar el daño provocado por fumar, indica estudio realizado en la Escuela de Salud Pública John Hopkins, en Baltimore. El consenso general de médicos y científicos es que el tabaquismo es uno de los tipos de intoxicación aguda más peligrosos para la salud, pero para quienes fumen, esta noticia será interesante. El […]

17 mayo 2018 123

Jitomates y Manzanas ayudan a reparar el daño provocado por fumar, indica estudio realizado en la Escuela de Salud Pública John Hopkins, en Baltimore.

El consenso general de médicos y científicos es que el tabaquismo es uno de los tipos de intoxicación aguda más peligrosos para la salud, pero para quienes fumen, esta noticia será interesante.

El estudio, publicado a finales de 2017 por especialistas de la salud estadounidenses, indicó que el consumo de alimentos como los jitomates y las manzanas tiene el potencial de reparar algunos de los daños relacionados con el consumo habitual del tabaco y el envejecimiento natural de los pulmones.

Tras analizar los hábitos de consumo de al menos 680 personas de Alemania, Noruega e Inglaterra, se determinó que quienes consumieron más de tres porciones de frutas frescas, especialmente manzanas y jitomates, tuvieron una disminución más lenta de la función pulmonar en comparación con quienes no incluyeron tanta fruta en su dieta diaria.

Esto dejó a los investigadores con evidencia suficiente para determinar que hay ciertos alimentos que pueden ralentizar o incluso revertir el daño pulmonar en fumadores y también en no fumadores.

Lo interesante del caso es que los 680 participantes fueron monitoreados en dos tipos de pruebas de función pulmonar que midieron sus cambios en la función pulmonar al cabo de una década.

La primera prueba, llamada “volumen exhalado forzado en 1 segundo” midió la cantidad de aire que una persona puede expulsar de sus pulmones en un segundo, y la otra, identificada como “capacidad vital forzada”, midió la cantidad total de aire que una persona puede inhalar en seis segundos.

Ambas se realizaron al cabo de una década para ver qué cambios podría haber entre los fumadores, los no fumadores y quienes consumían más o menos frutas y verduras frescas todos los días.

Los investigadores de Baltimore también tomaron en cuenta factores como la edad, el sexo, la altura, el índice de masa corporal, la actividad física, el nivel de riqueza y la ingesta total de energía de cada voluntario para saber exactamente en qué ayudaban los alimentos a reparar el organismo de los daños del consumo habitual de tabaco.

Tras concluir el estudio diez años después de haberlo iniciado, se descubrió que el declive natural de la función de los pulmones en los seres humanos, fue mucho más lento entre los que habían dejado de fumar, en especial los ex fumadores que habían adoptado una dieta alta en tomates y manzanas.

La coautora del estudio, la Dra. Vanessa Garcia-Larsen, del Departamento de Salud Internacional, indicó que la ralentización del proceso de envejecimiento natural de los pulmones derivada del consumo de frutas frescas ayuda incluso a quienes nunca han fumado en su vida.

Los autores recomiendan una dieta rica en frutas frescas para evitar el envejecimiento natural de los pulmones, que comienza alrededor de los 30 años de edad y afecta a todas las personas, variando levemente entre los individuos que tienen una buena salud y los que no.


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