Crónicas (navideñas) de una ciudad imaginaria

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 I

Salió con prisa llevando una caja de regalo a medio desenvolver, un fuerte golpe de viento se coló por el vidrio roto de la ventana y cerró de golpe la puerta. De espaldas a la puerta, sonrió, había colocado silenciadores a los tacones de ella, y a sus labios.

Ella cerró los ojos, caminó tambaleante entre la penumbra, apretó con fuerza las llaves de la regadera, el rítmico goteo le hacía pensar que la habitación número nueve, era el corazón de ese motel.

Adentro se terminó el agua caliente.

Afuera, un motor se puso en marcha, fue como una ola invisible que envolvió el silencio en la madrugada de un veinticuatro de diciembre.

Ella pudo haber huido, pudo haberse quedado en casa, pero, le mataba la duda de que le regalaría Ramiro en el “pequeño intercambio de regalos” después de la posada de la oficina y nada, era una blusa amarilla igual a que su mejor amiga, esposa de él, había comprado esa mañana. Extrajo la prenda de la bolsa de plástico y borró con ella la palabra “amor” del espejo colocado exactamente en el techo, sobre la cama.

 

II

 Chago tenía la frente, los labios, el corazón, todos los órganos ardiendo, aunque se había sumergido varias horas en la noche helada. Desde hacía una semana se le erizan la piel, se dilatan sus poros cuando acaricia el suave viento que simula un filoso chirríar cuando veloz pasa entre las ramas de los árboles. Las uñas moradas, los ojos redondos asustados, la nariz tapada escondiendo el aroma de las flores, de los calcetines sucios, del atole de maíz de la abuela. El cielo destelló con luces multicolores, cánticos a su alrededor, risas, colación, piñatas. Pensó sin emitir sonido alguno en la incansable condición cíclica que es la navidad, actividad indestructible para los suyos, el beso de judas trasformado en bella comida, quiso cantar para apresurar el alba pero, cientos de pequeñas agujas inyectaron nula esperanza dentro de su carne y es que, ser un pavo y llamarse “Chago, el consentido”, nunca le había parecido buena idea..

@ChocoAshusaho

 

              

    

   

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